Este nuevo cargamento -el valor total de la ayuda anunciada por Washington está valorada en 3 millones de dólares- arribó al aeropuerto internacional de la provincia Holguín (noreste).
Los paquetes están compuestos por 588 lotes de alimentos y 585 de higiene, que serán distribuidos en comunidades de Cauto Cristo, en la provincia vecina de Granma.
La organización católica señaló que el donativo será entregado "de manera paulatina" a través de una red que incluye a "voluntarios, los equipos de Cáritas parroquiales, diocesanos y órdenes religiosas locales".
Además, explicó que la distribución seguirá "los criterios de selección según el grado de afectación y vulnerabilidades" que contemplan a las "madres solteras con hijos pequeños, adultos mayores, personas con discapacidad y con movilidad reducida o nula".
Como las remesas anteriores, este envío viajó acompañado por una representación de la arquidiócesis de Miami (Estados Unidos).
La tercera carga de asistencia humanitaria del Gobierno estadounidense arribó hace dos días con destino a los afectados en Santiago de Cuba.
Las dos primeras donaciones llegaron los pasados 14 y 16 de enero y fueron entregadas a comunidades de Holguín y Santiago, dos de las cinco zonas orientales más afectadas por el azote de Melissa.
Los donativos han incluido arroz, fríjoles, aceites, azúcar, tabletas de purificación de agua, ollas, utensilios de cocina, cobijas y linternas.
El huracán cruzó a finales del pasado octubre la zona este de la isla con categoría 3 (de 5) en la escala Saffir-Simpson con vientos de 200 kilómetros por hora y precipitaciones de hasta 400 milímetros en algunos puntos del país.
De acuerdo a las evaluaciones del Gobierno cubano, su impacto no dejó víctimas mortales, pero sí cuantiosos daños materiales a más de 116.000 viviendas, también 600 infraestructuras médicas estatales, más de 2.000 centros educativos, unas 100.000 hectáreas de cultivos e infraestructuras de transporte, telecomunicaciones, electricidad y abasto de agua.