La decisión de Donald Trump añade presión al régimen de La Habana, que apenas puede suministrar la mitad de sus propias necesidades en materia de electricidad.
La orden ejecutiva es presentada por la Casa Blanca como una respuesta a “una emergencia nacional”, lo que permite iniciar “un proceso para imponer aranceles a las mercancías de países que venden o de otro modo proporcionan petróleo a Cuba, protegiendo así la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos”.
El texto no menciona qué países ni a qué porcentaje ascenderían esos aranceles.
“Se podrá imponer un arancel adicional ‘ad valorem’ (según el valor) a las importaciones de bienes que sean productos de un país extranjero que venda o proporcione directa o indirectamente cualquier tipo de petróleo a Cuba”, indica el texto publicado por la Casa Blanca.
“El presidente puede modificar la orden si Cuba o los países afectados dan pasos significativos para abordar la amenaza o alinearse con los objetivos de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos” añade una hoja explicativa.
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“Una respuesta inmediata”
Trump advirtió tras la exitosa operación militar que derrocó al presidente venezolano Nicolás Maduro que Cuba debía negociar “antes de que sea demasiado tarde”.
Washington recuerda los reproches que le viene haciendo a La Habana desde hace décadas: “alinearse y apoyar a numerosos países, organizaciones terroristas internacionales y actores hostiles a Estados Unidos”, entre ellos Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbolá.
Cuba también es señalada en la orden ejecutiva de “desestabilizar la región mediante la inmigración y la violencia”, al tiempo que “propaga sus ideas, programas y prácticas comunistas”.
Después de la captura de Maduro Trump puso bajo control estadounidense el sector petrolero de Venezuela, que desde los años 2000 ha sido el principal proveedor de petróleo de Cuba.
La nueva amenaza del dirigente republicano llega cuando la isla atraviesa ya una situación energética precaria.
Cuba, sometida a un embargo de Estados Unidos desde 1962, registra desde hace tres años escasez de combustible que tiene un impacto directo en su producción eléctrica.
México también suministra en la actualidad crudo vital para la isla.
Entre enero y septiembre del año pasado, la petrolera mexicana Pemex exportó a la isla 17.200 barriles de crudo diarios y 2.000 de derivados, por un total de 400 millones de dólares, según datos oficiales.
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró este jueves que su gobierno seguiría siendo “solidario” con Cuba, ante reportes de la prensa que indicaban que la presión estadounidense iba en aumento.
Trump y Sheinbaum hablaron telefónicamente este jueves, y ambos calificaron de “productiva” la conversación.
Cuba “persigue y tortura a opositores políticos, niega la libertad de expresión y prensa, se beneficia de forma corrupta de las dificultades del pueblo cubano”, afirma el texto divulgado este jueves por la Casa Blanca.
“Estas acciones constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos, requiriendo una respuesta inmediata”, añade la Casa Blanca.