Según la agencia rusa TASS, las partes acordaron incrementar la producción de los misiles Tomahawk, pasando de los actuales 60 misiles por año a 1.000 unidades anuales, y de los misiles aire-aire AMRAAM a un mínimo de 1.900 unidades por año.
Además, el Departamento de Guerra de EE.UU. -sostiene la publicación- acordó un aumento de la producción de los interceptores de misiles balísticos SM-3 Block IB y SM-3 Block IIA, y la fabricación de muchos tipos de proyectiles se duplicará o cuadruplicará en comparación con los volúmenes actuales. Como ejemplo cita la producción de interceptores SM-6 aumentará de 125 a más de 500.
Lea más: Papa expresa preocupación por el riesgo de una “nueva carrera armamentística”
El acuerdo incluye -explica TASS- un “enfoque de financiación conjunta”, que permite a la corporación invertir en capacidades de producción a largo plazo.