El Tratado de Libre Comercio Mercosur-Singapur (MCSFTA), firmado en 2023 tras cinco años de negociaciones, obtuvo la luz verde definitiva en Paraguay el pasado domingo, casi cinco meses después de que el presidente Santiago Peña promulgase la ley que ratificaba este pacto.
Así, Asunción comenzará a cooperar con Singapur en áreas como el comercio, servicios, cuestiones sanitarias, fito y zoosanitarias y propiedad intelectual.
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Se trata del primer TLC entre un país de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y el bloque conformado por Paraguay, Uruguay, Argentina y Brasil.
El acuerdo empieza a hacerse efectivo en un momento clave, cuando el bloque sudamericano busca reforzar alianzas estratégicas en medio de la guerra comercial iniciada por Estados Unidos.
En este contexto, el pasado 17 de enero Mercosur firmó con la Unión Europea un acuerdo comercial, ahora remitido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para revisar su compatibilidad con los tratados de la UE.
Su puesta en marcha permitirá “ampliar los flujos comerciales, otorgar mayor previsibilidad al comercio mediante disciplinas modernas y mejores condiciones para las inversiones”, indicó en un comunicado la cartera de Exteriores de Paraguay.
Por su parte, el Gobierno de la ciudad-Estado destacó que la reducción de “las tasas arancelarias facilitará mayores flujos comerciales”.
Los productos exportados desde Singapur gozarán de eliminación total de aranceles de forma progresiva, mientras que los bienes sudamericanos tendrán acceso preferencial a la isla, una potencia exportadora del Sudeste Asiático.
Está previsto que Uruguay complete el mismo proceso que Paraguay el 1 de marzo. El acuerdo no entrará en vigor de manera simultánea en todos los países porque, aunque fue firmado en conjunto, su aplicación está condicionada a los procedimientos internos de cada Estado.
En Argentina y Brasil estos procesos todavía están pendientes de ratificación.