“Recuerden que en la campaña electoral de 2024 acostumbraba a decir que sus criminales dejaban a nuestros criminales como si fueran bebés”, comentó Trump en este evento con líderes religiosos que se celebró anualmente en la capital estadounidense.
En la audiencia se encontraba el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, al que Trump elogió previamente como un “gran tipo” que está ayudando a Estados Unidos por aceptar criminales peligrosos en sus cárceles de alta seguridad.
“¿No es cierto que no mandas tu buena gente a Estados Unidos? ¿No dirías eso?”, preguntó Trump a Bukele en tono de chanza. “Voy a hablar con él de eso después...” , añadió, provocando las risas de Bukele y del público. Luego añadió: “Le quiero. Ha hecho un gran trabajo”.
Lea más: Trump ordena a fuerzas federales priorizar búsqueda de la madre desaparecida de periodista
“Gente astuta”
“Son gente astuta, espabilados. Cuando lideras algunos de esos países, en Sudamérica, en América Latina, tienes que ser espabilado” , comentó. “Cuidan a su buena gente, solo nos mandan a la gente mala”, añadió.
Trump hizo una larga descripción de su primer año de gobierno durante este desayuno religioso, y se congratuló de la venta de biblias y de la renovada asistencia a oficios religiosos de la juventud estadounidense, según sus estadísticas.
El mandatario anunció una jornada de plegaria nacional el 17 de mayo, en el Mall, la gran esplanada ante el Capitolio de Washington, para renovar esa fe religiosa con motivo del 250º aniversario de la independencia del país.
“Vamos a consagrar de nuevo a Estados Unidos como ’una sola nación, bajo Dios’”, dijo Trump, en alusión a uno de los lemas más conocidos del país.
Lea más: EE.UU. aplicará dos nuevas políticas para visa de inmigrante
Campaña de deportación
El Partido Republicano afronta unas elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre en las que podría perder apoyo entre grupos que le dieron su voto en las presidenciales de 2024, como los hispanos o la comunidad negra.
Trump asegura que gracias a su campaña de deportaciones y de salidas voluntarias, al menos 2,5 millones de migrantes se han ido del país.