"En los próximos días se celebra el Año Nuevo lunar, festejado por miles de millones de personas en Asia Oriental y en otras partes del mundo", señaló el pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico.
León XIV expresó su deseo de que esta "alegre fiesta" aliente a los ciudadanos a "vivir con más intensidad las relaciones familiares y la amistad", y que la celebración traiga "serenidad a los hogares y a la sociedad".
Y añadió: "Que sea una ocasión para mirar juntos al futuro, construyendo paz y prosperidad para todos los pueblos".
El Año Nuevo Lunar es la fiesta más importante del calendario asiático y cada año en estas fechas millones de personas se trasladan a diversas partes del continente para encontrarse con sus familias, lo que causa uno de los mayores movimientos de población del planeta.
"Con los mejores deseos para el nuevo Año, expreso a todos mi afecto", concluyó el papa.