“He venido a Ginebra con iniciativas reales para alcanzar un acuerdo justo y equilibrado. Lo que absolutamente no está en la agenda: rendirse ante las amenazas”, aseveró en X el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, sin detallar cuáles son sus iniciativas.
Araqchí, quien llegó esta madrugada a Ginebra acompañado de un equipo negociador que incluye representantes políticos, jurídicos, técnicos y económicos, informó que se reunirá este lunes con el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, junto con especialistas nucleares iraníes, con el fin de abordar cuestiones técnicas detalladas.
Este encuentro tendrá lugar en medio de los llamamientos de Grossi para que Teherán permita la inspección de sus instalaciones atómicas atacadas en la guerra de 12 días en junio por Israel y EE.UU., a lo que Irán se ha negado hasta ahora.
El jefe de la diplomacia iraní también informó de que mañana se reunirá con su homólogo omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, quien ejerce de mediador en las negociaciones nucleares, antes de iniciar las conversaciones indirectas con Washington.
Lea más: Irán plantea beneficios económicos para EE.UU. como parte de un posible acuerdo nuclear
Ayer, el viceministro de Exteriores iraní, Majid Takht Ravanchi, anunció en una entrevista con la cadena británica BBC, en Teherán, que si EE.UU. es sincero se puede alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
Para ello, Ravanchi sostuvo que hay que centrarse en la cuestión nuclear, aunque descartó cualquier discusión sobre el enriquecimiento cero, como exigen las autoridades estadounidenses, y tachó de indiscutible la limitación del programa de misiles balísticos de Irán.
El diplomático afirmó que su país está dispuesto a “examinar compromisos” nucleares, incluida la dilución del uranio enriquecido al 60 % —muy cerca del 90 % necesario para uso militar—, “siempre que Washington también entable conversaciones sobre el levantamiento de las sanciones”.
Horas más tarde, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que una de las condiciones que Israel pone para un acuerdo entre Estados Unidos e Irán es que se limite a 300 kilómetros el alcance de sus misiles balísticos, además de que todo el material de enriquecimiento de uranio salga del país persa y se desmantele su infraestructura para el enriquecimiento.
Lea más: Presidente de Irán dice que está dispuesto a “cualquier verificación” de su programa nuclear
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha reconocido que alcanzar un acuerdo con Irán es “muy difícil”, pero ha indicado que la administración de Donald Trump prioriza la vía diplomática para resolver las diferencias con Teherán.
Trump ha amenazado reiteradamente con lanzar un ataque militar contra Irán en caso de que no se logre un acuerdo, para lo que ha enviado un segundo portaaviones a Oriente Medio.
Ante estas amenazas, Irán y Estados Unidos reanudaron el 6 de febrero las negociaciones nucleares en Mascate (Omán), en su primera reunión desde la guerra de los 12 días.
Ambas partes calificaron el encuentro como “bueno” y se emplazaron a una nueva reunión “pronto”, pese a las diferencias en torno al programa de misiles iraní y al apoyo de Teherán a grupos regionales como Hizbulá o Hamás, que Washington quiere frenar y que Irán rechaza.