"Queríamos dar a conocer lo que es el invernadero, lo que hacemos en la zona de Almería y Granada, buscamos quitar esos mitos que hay de lo mal que se ven los invernaderos y las hortalizas cultivadas bajo plástico, y la campaña ha sido muy positiva", explica a EFE Juan Tomás Cano, presidente de la organización del sector hortofrutícola Hortiespaña, en el acto de cierre de la iniciativa 'Es de Invernadero', celebrado en Bruselas.
Desde marzo de 2023, la campaña ha desplegado cerca de 900 puntos de venta e información en España y Alemania, degustaciones para más de 100.000 consumidores y tours educativos para 2.400 estudiantes escolares y universitarios españoles.
En total, se han logrado 427 millones de impactos desde marzo de 2023, incluida la comunicación en redes sociales. Esa campaña incluyó la organización de un viaje de influencers españoles y alemanes especializados en alimentación saludable, que recorrieron el 'mar de plástico' de Almería y Granada.
La campaña, cofinanciada por la Unión Europea, se propuso "romper mitos" y promocionar el cultivo en invernadero, que reivindican como más sostenible, competitivo, necesario para garantizar la soberanía alimentaria de la UE y de vital importancia para las 15.000 familias de agricultores que dependen del sector.
"Los invernaderos que tenemos en el sur de Europa son invernaderos casi 100 % naturales, puesto que para cultivar en ellos no necesitamos materiales fósiles, lo utilizamos con energía solar", añadió Cano.
La eurodiputada del PP y vicepresidenta del Comité de Agricultura del Parlamento Europeo, la almeriense Carmen Crespo, presente en el acto, incidió además en que el plástico utilizado es "reciclable 100 %" y conforma un "sumidero" -no un emisor- de CO2.
"Y esto tienen que conocerlo, porque apuesta por la sostenibilidad", dijo.
Crespo resaltó que gran parte de ese cultivo es ecológico, gracias a la producción integrada; se cultiva "sin suelo, en lana de roca"; y es más eficiente en el consumo de agua, al dejar una huella hídrica "20 veces menor que cualquier otro cultivo".
"Esto lo tienen que conocer los europeos, porque se ha hecho con el esfuerzo de muchas familias en el sur de Europa, creando explotaciones pequeñitas y familiares que permiten cultivar con competitividad. Es un modelo de éxito que está dando posibilidades a trabajadores de muchos países de la Unión Europea y de fuera", agregó.
En el ámbito europeo, la parlamentaria destacó el acuerdo para que Europa apueste por las nuevas técnicas genómicas para producir cultivos más resistentes, con mejores rendimientos ante el estrés hídrico por sequías o con propiedades más saludables. Por ello, reclamó que el nuevo presupuesto comunitario para 2028-2034 incorpore "suficientes recursos" para desarrollar una mayor innovación tecnológica en los invernaderos.
Por último, reconoció el papel de los invernaderos para que "Europa tenga capacidad de soberanía alimentaria" y para que los europeos -"y se vio en el COVID"- no tengan dificultades de acceso a una alimentación saludable.
Según Hortiespaña, actualmente el 25 % de las frutas y hortalizas que se consumen en Europa se producen en estas regiones españolas. Durante el invierno, alrededor del 60% del consumo total de tomate, pimiento, calabacín, pepino y berenjena en Europa procede de estos invernaderos solares. EFE