La escalada de los ataques "está poniendo en grave peligro la vida de los civiles", aseguró la responsable de la organización, con más de 150 años de experiencia en la atención a víctimas en conflictos.
Spoljaric apeló a que las partes en conflicto respeten "las normas de la guerra", que incluyen la protección contra ataques de civiles y de la infraestructura no militar.
"Las escuelas deben seguir siendo santuarios de aprendizaje, donde los niños puedan sentirse seguros y protegidos de los ataques, y los hospitales han de continuar siendo santuarios para salvar vidas", destacó, después de que se hayan reportado ataques a ambos tipos de infraestructuras en suelo iraní ya en los dos primeros días de conflicto.
Spoljaric insistió asimismo en que se proteja de los ataques tanto el personal médico y de socorro como a otros trabajadores de las distintas sociedades nacionales de Cruz Roja y Media Luna Roja.
"Todas las partes deben permitir y facilitar un acceso seguro y sin restricciones para una asistencia humanitaria imparcial, que llegue a quienes la necesiten", concluyó.