El ministro de Finanzas surcoreano, Koo Yun-cheol, "instó a los países del CCG, incluidos Arabia Saudita, nuestro mayor proveedor de petróleo crudo, y Catar, proveedor clave de gas natural licuado (GNL), a que garanticen un suministro estable de energía a Corea del Sur", dijo la oficina de Koo en un comunicado sobre su reunión con los embajadores del CCG, en Seúl.
Aparte de la provisión estable de crudo y GNL, Koo también pidió "un abastecimiento sin interrupciones de bienes esenciales como nafta y urea".
Los representantes del CCG, formado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Catar, Kuwait, Omán y Baréin, respondieron que Corea del Sur es "máxima prioridad" y se comprometieron a mantener una comunicación estrecha para asegurar el flujo estable de recursos energéticos, según el comunicado.
Durante el encuentro, ambas partes expresaron preocupación por la escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente entre el 25 % y el 30 % del petróleo crudo mundial y el 20 % del GNL.
Corea del Sur es especialmente vulnerable ante la actual crisis, dado que importa cerca del 70 % de su petróleo de Oriente Medio, y más del 95 % de estos volúmenes pasan por Ormuz, según el comunicado.
Asimismo, Seúl consigue un 20 % de su GNL de Oriente Medio, de conformidad con datos de la Asociación de Comercio Internacional de Corea (KITA).
El Gobierno surcoreano ha intensificado sus esfuerzos para diversificar rutas y asegurar suministros, como el pacto alcanzado recientemente con los EAU, que se comprometieron a suministrar un total de 24 millones de barriles de crudo, en medio de los bloqueos en Ormuz.
Corea del Sur elevó el miércoles pasado el nivel de alerta por crisis de seguridad de recursos al nivel 3, su segundo más alto, ante el riesgo de interrupciones en el suministro energético derivadas del conflicto en Oriente Medio.