Estados Unidos elevó la presión contra el régimen comunista que gobierna Cuba desde la revolución de 1959. La Administración Trump exige un cambio de modelo político en la isla que atraviesa por una aguda crisis tras la caída del venezolano Nicolás Maduro.
La reacción de China se da luego de las recientes amenazas de Washington de endurecer su presión sobre La Habana una vez concluya la guerra en Irán.
Lea más: Las discusiones sobre Cuba: instancia preliminar y contactos diplomáticos
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Guo Jiakun afirmó hoy en rueda de prensa que Pekín “se opone firmemente” a este tipo de prácticas y reiteró que China “apoyará firmemente a Cuba en la salvaguardia de su soberanía nacional y en su oposición a la injerencia externa”.
Luego de Irán... Cuba
Las declaraciones se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara ayer que su Gobierno podría centrarse en Cuba tras resolver el conflicto con Irán, en un momento en el que Washington mantiene un bloqueo petrolero que agrava la crisis energética de la isla.
Lea más: Trump lanza una nueva amenaza a Cuba: “es la siguiente”
En paralelo, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reiteró recientemente su disposición a mantener un diálogo con Estados Unidos basado en el respeto y la igualdad, al tiempo que rechazó cualquier presión externa o exigencia de cambio de Gobierno.
China viene reiterando en los últimos meses su oposición a las sanciones unilaterales contra Cuba y ha expresado su respaldo a la isla en distintos ámbitos, incluido el suministro de ayuda alimentaria y la cooperación económica, en el marco de sus estrechas relaciones bilaterales.