En su presentación previa ayer ante los medios en Londres, la secretaria general de AI, Agnès Callamard, denunció la actitud de los países europeos que en general han optado por la complicidad o el silencio con las violaciones al derecho internacional cometidos principalmente por tres gobernantes: el estadounidense Donald Trump, el israelí Benjamin Netanyahu y el ruso Vladímir Putin.
"Hay Gobiernos, y en particular el de España, que insisten en que debemos mantener una brújula moral de quiénes queremos ser y qué queremos hacer", dijo, en referencia a un mundo contemporáneo que, según ella, ha perdido esa 'brújula moral'.
En ese contexto citó varias veces el ejemplo de España como distinto a los demás países que buscan el "apaciguamiento" ante los poderosos. Al ser preguntada por si otros países en el mundo podían compararse a España en esa defensa del orden mundial, Callamard dudó y dijo que solamente Sudáfrica, y ni siquiera por completo, pues solo alzó la voz para defender a los palestinos en Gaza pero ha callado ante otros conflictos.
Más tarde, y en declaraciones a EFE, justificó las menciones a España: su Gobierno -dijo- "es el único que está respondiendo contra este orden mundial depredador que se está construyendo, y ha sido el único en denunciar sistemáticamente las violaciones a la legalidad internacional, quienquiera que las cometa, incluyendo a Israel".