Investigación señala a soldados responsables de la muerte de cinco civiles en Belfast

Dublín, 30 abr (EFE).- Soldados británicos que "perdieron el control" ante una supuesta amenaza del Ejército Republicano Irlandés (IRA) fueron los responsables de la muerte de cinco civiles, entre ellos tres adolescentes y un sacerdote católico, el 9 de julio de 1972 en un barrio de la capital de Irlanda del Norte, Belfast, según determinó este jueves una investigación independiente.

La investigación, dirigida por el juez David Scoffield, reiteró que los fallecidos eran inocentes y rechazó la versión del Ejército del Reino Unido, que siempre ha sostenido que el incidente fue consecuencia de un intercambio prologando de disparos con miembros del ya inactivo IRA.

El magistrado negó que los uniformados se vieran obligados a reaccionar a un ataque "coordinado" y "masivo" contra sus posiciones, tal y como han demostrado los registros de las conversaciones de radio de ese día.

No obstante, también calificó de "demasiado simplista" la "posición de los civiles", que sostenía que "no se disparó un solo tiro" contra los soldados, que estaban desplegados en el barrio de Ballymurphy, al oeste de la capital norirlandesa, de mayoría nacionalista y republicana.

Asimismo, destacó la "juventud e inexperiencia" de los soldados enviados a Belfast, así como su "desconocimiento" del contexto político del momento, seis meses después del 'Domingo Sangriento' y al final de un alto el fuego del IRA.

El sacerdote Noel Fitzpatrick, de 48 años, Patrick Butler (38), David McCafferty (15) y John Dougal (16) murieron por los disparos efectuados en la calle Springhill por el soldado identificado como 'A', mientras que otras dos personas resultaron heridas.

Y la niña de 13 años Margaret Gargan falleció por un balazo en la cara disparado el mismo día por el soldado 'B'.

En cada uno de esos casos, Scoffield aseguró que los militares actuaron con una "fuerza no razonable".

El juez avanzó que la fiscalía podría abrir diligencias para presentar cargos contra los soldados, pero advirtió a los familiares de las víctimas de que existen pocas posibilidades de que sean procesados por la dificultad para identificarlos.

Pese a todo, las familias aplaudieron a Scoffield tras presentar su informe en la sala, donde también estuvo presente Gerry Adams, expresidente del Sinn Féin, el brazo político del IRA durante el pasado conflicto.

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