La VIII cumbre de la CEP, que arrancará oficialmente con un plenario a las 10.45 hora local (06.45 GMT), será presidida por el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Además, contará con la presencia de los dirigentes de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) y de otra veintena de países, entre los que la mayor novedad es el primer ministro canadiense, Mark Carney, ya que nunca antes un líder no europeo había sido invitado a este evento.
Han confirmado su presencia el presidente de Francia, Emmanuel Macron, a quien pertenece la iniciativa de crear este foro tras el comienzo de la guerra en Ucrania (2022); los primeros ministros del Reino Unido e Italia, Keir Starmer y Giorgia Meloni, y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez,
Además, se encuentra desde el domingo en la capital armenia el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien ya asistió a la cumbre celebrada hace un año en Dinamarca, mientras las grandes ausencias son el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
La UE, que celebrará el martes la primera cumbre bilateral con Armenia, ha seguido adelante con sus planes de reunirse en la capital armenia pese al estallido de la guerra en la vecina Irán, ya que Teherán mantiene buenas relaciones con Ereván.
Prácticamente todos los países europeos menos Rusia y su aliada Bielorrusia pertenecen al grupo. En esta ocasión el lema de la reunión será "Construyendo el futuro: unidad y estabilidad en Europa".
Durante la cumbre se abordarán asuntos como la resiliencia democrática y la lucha contra las amenazas híbridas, con especial énfasis en Rusia, y la conectividad, ya que el Cáucaso forma parte del corredor del medio, que permitirá a la UE recibir artículos e hidrocarburos de China y Asia Central a través del mar Caspio eludiendo territorio ruso e iraní.
Los presentes también prestarán atención a la situación en Ucrania, donde las negociaciones están estancadas desde febrero, y en Oriente Medio, donde el cierre del estrecho de Ormuz ha repercutido en las economías continentales.
La cumbre también es vista como un espaldarazo a Pashinián, que buscará la reelección en las elecciones legislativas armenias del próximo 7 de junio pese a las presiones y la injerencia del Kremlin.