Brasil avanza con ley sobre control estatal de las codiciadas tierras raras

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva (d) y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump. 080656+0000 ANDREW CABALLERO-REYNOLDS

BRASILIA. La Cámara baja de Brasil aprobó avanzó con una ley que aumenta control estatal sobre las tierras raras, codiciadas por las potencias económicas y militares -entre ellas Estados Unidos- para el desarrollo tecnológico. El tratamiento coincide con la visita de Estado del mandatario brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva a su par estadounidense, Donald Trump.

Brasil posee las segundas mayores reservas mundiales de tierras raras por detrás solo de China, pero carece de capacidad para explotarlas.

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó hoy un proyecto de ley que amplía los poderes del Ejecutivo sobre las tierras raras y ofrece incentivos al sector privado para explotar las vastas reservas del país.

Su aprobación ocurre la víspera de una reunión el jueves entre el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su par estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca, con una agenda que incluye entre sus principales puntos las tierras raras.

El proyecto fue aprobado con apoyo de mayorías del oficialismo y la oposición. La iniciativa aún debe ser discutida por el Senado.

¿Qué son las tierras raras?

Aunque estos 17 elementos están presentes en numerosos puntos del planeta, su separación es un proceso complejo dominado por empresas chinas, que Estados Unidos busca replicar.

Su valor estratégico radica en que son necesarios para fabricar turbinas eólicas, motores eléctricos y armamento, entre otros productos.

Empresas estadounidenses han expresado creciente interés en Brasil como fuente de estos elementos.

Lula ve con buenos ojos esa inversión extranjera, pero ha insistido en que las tierras raras sean procesadas en el país y no exportadas como materia prima.

Pleno de la Cámara Baja, en Brasilia (Brasil).

Poder especial para el Ejecutivo

El texto aprobado le otorga al Ejecutivo el poder de vetar acuerdos con empresas extranjeras “que puedan afectar la seguridad económica o geopolítica” de Brasil, y se reserva el derecho a aprobar “la modificación del control societario” de las compañías del sector.

Estas decisiones quedarán a cargo de un nuevo Consejo Especial de Minerales Críticos y Estratégicos.

La ley también contempla incentivos fiscales para las empresas mineras, proporcionales al valor agregado que aporten en Brasil, elaborando, por ejemplo, imanes o baterías.

“Brasil no puede ser un mero exportador de commodities (materia prima) minerales. Debe tener una estrategia política, la determinación de agregarles valor, procesarlos, transformarlos y utilizar este atributo geológico como un claro instrumento para el desarrollo”, dijo el diputado Arnaldo Jardim, relator de la propuesta.

Empresas estadounidenses

A finales de abril, la brasileña Serra Verde, especializada en la minería de tierras raras, fue vendida a la estadounidense USA Rare Earth por unos 2.800 millones de dólares. La operación fue muy criticada en la sesión parlamentaria.

Greenpeace cuestionó el proyecto de ley por considerar que su aprobación bajo moción de urgencia fue “poco transparente, sin un debate amplio con la sociedad civil, especialistas (ni) poblaciones potencialmente afectadas”.

“Todo indica que el texto está siendo elaborado para agradar a la industria de la minería”, afirmó la especialista en políticas públicas de la ONG en Brasil, Gabriela Nepomuceno, en una nota enviada a la AFP.

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