"La declaración subraya la importancia del Convenio Europeo de Derechos Humanos y los valores que sustentan al Consejo de Europa, valores compartidos en la Unión Europea (UE)", manifestó en un comunicado el Ejecutivo comunitario.
El comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, la calificó de "paso importante para promover la seguridad y los derechos fundamentales de las personas" y aseguró que "refuerza nuestro enfoque hacia una política migratoria justa y firme en Europa".
El documento, según la Comisión, aborda "varios temas clave en el contexto de la gestión de la migración", entre los que destacó "las llegadas irregulares, la instrumentalización de la migración y el retorno de nacionales de terceros países en situación irregular".
"Reitera que la Convención es un instrumento vivo que debe interpretarse a la luz de las realidades actuales para que siga siendo aplicable ante los nuevos desafíos. Esto concuerda con los esfuerzos de la Comisión por desarrollar nuevos enfoques para la gestión de la migración", señaló la CE.
Entre esos "nuevos enfoques" de los que habla la Comisión se encuentra el nuevo reglamento de retornos que permitirá, entre otras cosas, crear en terceros países centros para migrantes que deban ser repatriados, agilizar las deportaciones y endurecer la política migratoria y que fue aprobado el pasado 26 de marzo en el Parlamento Europeo.
Su aprobación definitiva, con el acuerdo entre el Parlamento y el Consejo de la UE, se prevé que tenga lugar la próxima semana, según señalaron a EFE fuentes comunitarias.
La Comisión celebró además "la convergencia de los enfoques adoptados para afrontar estos retos comunes" y recordó que la "protección de la seguridad de las sociedades y fronteras" son "pilares fundamentales de las políticas migratorias de la UE
El Ejecutivo comunitario mostró por último su disposición "a trabajar de forma constructiva con el Consejo de Europa y con los Estados miembros para afrontar los retos actuales y futuros en el ámbito de la migración".