La derecha española se juega la mayoría absoluta en las elecciones regionales de Andalucía

Madrid, 15 may (EFE).- La región sureña de Andalucía, la más poblada de España, celebra elecciones este domingo con la incógnita de si los conservadores (Partido Popular) retendrán la mayoría absoluta ganada en 2022 o necesitarán el apoyo de la extrema derecha, aunque sea mínimo, para seguir gobernando.

También hay dudas sobre si el Partido Socialista (PSOE) podrá mantener los resultados de hace cuatro años, pues las encuestas apuntan que su número de diputados bajará.

Para intentar evitarlo, el PSOE ha apostado fuerte con su candidata a presidenta de Andalucía: María Jesús Montero, mano derecha del líder socialista español, Pedro Sánchez, hasta marzo pasado tanto en el Ejecutivo nacional como en el partido.

Era vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, y sigue siendo vicesecretaria general del PSOE, es decir, la 'número 2' de la jerarquía socialista nacional, solo por debajo de Sánchez.

El resto de la izquierda con opciones electorales concurre a los comicios con la coalición Por Andalucía (Sumar-Podemos-Izquierda Unida) y el partido Adelante Andalucía.

Estos comicios cierran el ciclo de elecciones regionales de 2026 en España, ganadas previamente por el Partido Popular en Extremadura, Aragón y Castilla y León, pero sin mayoría absoluta en ningún caso.

Esto ha obligado a los conservadores a negociar con la extrema derecha (Vox) en esas regiones y aceptar sus polémicos postulados contra la inmigración irregular.

Los comicios de Andalucía, a los que están convocados 6,8 millones de votantes, se celebrarán en un ambiente político muy polarizado entre las fuerzas de izquierda que gobiernan España actualmente (PSOE y Sumar) y la oposición conservadora (Partido Popular) y de extrema derecha (Vox).

Es algo que se ha notado en la campaña electoral andaluza, que termina este viernes y en la que han participado también los líderes políticos nacionales.

Hablaron de asuntos como la sostenibilidad de los servicios públicos y su financiación, especialmente de la sanidad, después de fallos en el sistema regional de detección precoz del cáncer de mama; y también sobre la inmigración irregular, la inseguridad y la muerte de agentes de la Guardia Civil en la lucha contra el narcotráfico.

El actual presidente andaluz, el conservador Juanma Moreno, aspira a que el Partido Popular mantenga la mayoría absoluta de hace cuatro años, cuando logró 58 de los 109 asientos de la cámara legislativa regional. Los sondeos electorales auguran que podría conseguirlo.

En segunda posición quedó entonces el Partido Socialista (30) seguido de Vox (14) y las formaciones de izquierda Por Andalucía (5) y Adelante Andalucía (2).

Andalucía es una potencia agroalimentaria de productos como el aceite de oliva y las hortalizas, representa el 17,6 % de toda la población española (un país de 49,6 millones de habitantes), pero es la última de las 17 regiones en PIB por habitante: 24.566 euros en 2024, según datos oficiales.

Estuvo gobernada durante 36 años por los socialistas, hasta 2018, cuando una alianza de los conservadores con los liberales, por un lado, y con la extrema derecha, por otro, posibilitó un cambio político y que Juanma Moreno accediera al poder.

Lo
más leído
del día