"Se están llevando a cabo los preparativos para el próximo invierno, y este ha sido el tema prioritario que se ha planteado durante mis visitas a Sumy, Járkov y a Mykolaiv", dijo en un rueda de prensa en Ginebra el representante de la OMS en Ucrania, Jarno Habicht.
Sostuvo que en colaboración con las autoridades sanitarias ucranianas la OMS trabaja para que los centros sanitarios dispongan de electricidad, agua y calefacción y puedan prestar sus servicios de forma ininterrumpida.
"En los últimos años, la OMS ha prestado apoyo al sistema sanitario con unos 300 generadores y 26 estaciones de calefacción, además de haber instalado quince estaciones de purificación de agua en hospitales y prestado apoyo a 24 centros de salud con calentadores de agua y unos 80 depósitos de almacenamiento de agua", detalló.
En lo inmediato, Habicht señaló que la principal preocupación es que el calor del verano que se aproxima sumado a los daños en las infraestructuras causados por la guerra y a las interrupciones en los servicios puedan aumentar el riesgo de enfermedades o brotes estacionales.
Se teme en particular por la aparición de enfermedades transmitidas por el agua, los alimentos y los vectores, sobre todo en las regiones del sur y el este de Ucrania.