Xi cierra filas con un Putin que se ofrece como socio energético "fiable" ante la crisis

Pekín, 20 may (EFE).- Los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladímir Putin, defendieron este miércoles en Pekín una mayor coordinación ante las tensiones internacionales, en medio de las cuales el líder ruso destacó el papel de Moscú como suministrador energético "fiable" para China.

La reunión, celebrada en el Gran Palacio del Pueblo, constituye el momento central de la visita de Estado de Putin a China, la vigesimoquinta del mandatario ruso al país asiático y la primera reunión presencial entre ambos líderes en lo que va de año.

Xi recibió a Putin con honores en la escalinata del Gran Palacio del Pueblo, en un encuentro que se produce una semana después de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín, una secuencia que la prensa oficial china ha presentado como señal de que la capital china se consolida como "epicentro de la diplomacia mundial".

El mandatario chino señaló que el escenario internacional atraviesa una situación de "cambios y turbulencias entrelazados" y lamentó las "tendencias adversas de hegemonismo unilateral", aunque sostuvo que la paz, el desarrollo y la cooperación siguen siendo la "corriente principal".

"Como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y grandes potencias mundiales, China y Rusia deben mirar al largo plazo estratégico", afirmó Xi, quien pidió promover un sistema de gobernanza global "más justo y razonable", según Xinhua.

Putin, por su parte, aseguró que las relaciones entre Rusia y China han alcanzado un nivel "sin precedentes" y son un ejemplo de "verdadera asociación estratégica", según la versión difundida por medios rusos.

En el plano energético, Putin afirmó que Rusia sigue desempeñando un papel de proveedor "fiable y estable", en un momento en que el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán y Estados Unidos ha puesto bajo presión las rutas marítimas de suministro hacia Asia y ha elevado el peso estratégico de los gasoductos terrestres.

Por Ormuz transitan aproximadamente el 45 % de las importaciones chinas de petróleo y gas y las autoridades del gigante asiático han tenido que intervenir en las últimas semanas para contener la subida de precios de los combustibles.

Xi también se refirió a la coyuntura en el golfo Pérsico, que describió como situada en un momento "crítico" entre la guerra y la paz, y afirmó que "el cese total de las hostilidades es imperativo".

El mandatario chino sostuvo que insistir en la negociación resulta "especialmente importante" y que una pronta desescalada ayudaría a reducir las perturbaciones sobre la estabilidad del suministro energético, las cadenas industriales y de suministro, y el orden comercial internacional.     

Putin confirmó asimismo su disposición a asistir en noviembre a la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en la ciudad china de Shenzhen (sureste).

El viaje coincide con el 25.º aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre China y Rusia y con el 30.º aniversario del establecimiento de su asociación estratégica

Por el momento, no han trascendido comentarios ni de Xi ni de Putin acerca de la guerra en Ucrania, respecto a la cual China ha mantenido una posición ambigua desde su inicio: ha pedido respeto a la soberanía e integridad territorial de todos los países y, al mismo tiempo, ha insistido en atender las "legítimas preocupaciones de seguridad" de todas las partes, en referencia a Rusia.

Poco antes del inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022, Xi y Putin proclamaron en Pekín una "amistad sin límites", una fórmula que desde entonces ha acompañado el estrechamiento de sus vínculos políticos, comerciales y energéticos.

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