Según informó este jueves el diario La DH/Les Sport+, los hechos tuvieron lugar un sábado en una zona empresarial de la localidad de Ottignies-Louvain-la-Neuve, al sur de Bruselas, un día en el que apenas había tráfico.
El hombre se detuvo al borde de la carretera para consultar su teléfono, cerró la funda y volvió a arrancar, manteniendo el dispositivo en la mano derecha mientras que usaba la izquierda para dirigir su silla de ruedas eléctrica.
El atestado policial señala que el individuo, diagnosticado con la enfermedad de Charcot, cometió una infracción de tercer grado.
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La versión del hombre multado
“Con mi silla de ruedas estoy más cerca de un peatón que de un patinete o una bicicleta. Circula como máximo a 12 km/h y sólo la conduzco con un mando con una mano. La otra mano está totalmente libre”, declaró el afectado al periódico.
El conductor de la silla de ruedas acabó pagando para evitar que la multa pudiera ascender hasta 597,81 euros por retraso prolongado.