El ministro de Equipamiento y Agua de Marruecos, Nizar Baraka, destacó este martes que el gran desafío del reino es garantizar la igualdad territorial, ya que "el 54 % de los aportes hídricos se concentran en apenas el 7% del territorio", durante su intervención en una conferencia organizada por la Agencia Marroquí de Prensa (MAP).
En este contexto, detalló que la primera fase de la "Autopista del Agua" ya ha permitido asegurar el abastecimiento a 11 millones de ciudadanos en el eje Rabat-Casablanca mediante una gran infraestructura de interconexión que desvía los excedentes hídricos entre cuencas fluviales.
Este despliegue estratégico se vio respaldado el martes con el lanzamiento formal de un programa europeo por valor de 348 millones de euros (3.700 millones de dirhams) — que combina subvenciones de la UE y créditos de agencias de Francia, Alemania e Italia— para cofinanciar la Política Nacional del Agua.
La equidad territorial es solo uno de los cinco ejes estratégicos de la hoja de ruta marroquí, completada con la soberanía hídrica como pilar de seguridad, el refuerzo de la resiliencia climática, la sostenibilidad y la diplomacia internacional.
Durante el mismo foro, el experto internacional en desarrollo territorial Mohammed Benahmed coincidió en la urgencia de descentralizar la gestión hídrica y subrayó el esfuerzo marroquí por hacer del agua un asunto de soberanía nacional.
"Un país que no controla sus recursos hídricos, no controla su estabilidad social ni su futuro", afirmó.
Benahmed también alertó contra la "ineficacia" del modelo agrícola enfocado en la exportación y su impacto en el gasto de las reservas hídricas del país.
En la misma línea, el encargado principal de políticas de la FAO para el Norte de África, Mohamed Amrani, apuntó que Marruecos se sitúa "muy por debajo de la media mundial" en disponibilidad de agua por habitante debido al impacto combinado de la demografía y la crisis climática, por lo que urgió a garantizar que toda la población tenga un acceso continuo y asequible al recurso.
La estrategia marroquí de conservación se ha traducido en la creación de 156 grandes presas operativas y otras 14 que se encuentran en fase de construcción como parte de este Plan Nacional del Agua.