A las 5.00 locales, poco antes de que saliera el sol, el termómetro marcaba 27 grados en Biscarrosse, en la costa atlántica, en Limoges, en Rennes y en Angers, 26 en el puerto de Le Havre, en Normandía, pero también en Niort, 25 en Burdeos o 24 en París.
El lunes se habían alcanzado por la tarde máximas de 43 grados en la ciudad de Brive, 41,9 en Burdeos, 41,8 en Poitiers, 41,2 en Dax, 41,2 en Angers o 40,9 en Rennes.
La temperatura media nacional fue de 29,3 grados de media, la tercera más elevada desde que existen esos registros al final de la Segunda Guerra Mundial, y los servicios meteorológicos creen que hoy mismo o en los próximos días se superará el récord del 29,4 grados e incluso que se podría llegar al listón de 30 grados.
En total hay 54 del centenar de departamentos franceses en el máximo nivel de alerta por el calor y otros 35 en el siguiente, naranja, lo que significa que más del 90 % de la población francesa está expuesta a calores que los servicios meteorológicos consideran extremos o excepcionales.
Météo France anticipa que esta tarde las máximas llegarán a 44 grados en Burdeos, 43 en Rennes, 41 en Toulouse o Limoges, 40 en Lyon o Ruán y 38 en París.