El epicentro del temblor se situó a unos 300 kilómetros al este de Caracas, la capital del país, en el municipio de Montalbán, estado Carabobo, en la región central de Venezuela.
El terremoto se registró a una profundidad de 13,2 kilómetros, por lo que fue clasificado como un sismo superficial, según información del USGS.
Numerosos habitantes de Caracas salieron a las calles para resguardarse en medio del fuerte movimiento telúrico, mientras en redes sociales empezaron a circular imágenes de viviendas en las que el sacudón hizo caer diversos objetos.
También se reportaban en las redes sociales daños de diversa consideración en viviendas y otras edificaciones, así cortes de luz e interrupción de las señales de internet y de telefonía.
Las autoridades del Gobierno venezolano no han informado por el momento de heridos a causa del terremoto.
El último sismo similar que tuvo lugar en Venezuela fue en 2018, de una magnitud de 7,3 en el estado de Sucre y afectó a al menos diez países de la región, incluyendo Brasil, Guyana y varias islas del Caribe.