Según el mando militar, las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas, empleando municiones de precisión contra sistemas de defensa costera, instalaciones de misiles y drones, así como capacidades marítimas iraníes, con el objetivo de seguir reduciendo la capacidad de Teherán para atacar el transporte marítimo comercial.
El Centcom añadió que más de 50.000 militares estadounidenses permanecen desplegados en Oriente Medio y aseguró que las fuerzas de Estados Unidos continúan "vigilantes, letales y preparadas" para responder a cualquier amenaza en la región.
La jornada de ataques, la tercera consecutiva, llegó horas después de que el presidente Donald Trump reactivara el bloqueo naval sobre la República Islámica y asegurara que el país seria golpeado "muy duro".
La nueva ofensiva estadounidense se produce después de que Trump anunciara el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán y asegurara que Washington asumirá el papel de "guardián del estrecho de Ormuz", una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
El mandatario estadounidense afirmó que otros países deberán compensar a Estados Unidos con un 20 % de la carga transportada por los costos de garantizar la seguridad en esa vía marítima, que Teherán cerró "hasta nuevo aviso" tras los recientes ataques estadounidenses.
Trump sostuvo que el proceso para implementar esa compensación comenzará de inmediato y aseguró que Estados Unidos no continuará protegiendo gratuitamente a las naciones que se benefician del tránsito por el estrecho, mientras Irán ha respondido a los ataques con acciones contra países aliados de Washington en la región.