Reclamó que tales hechos sean investigados con rapidez e independencia, al tiempo que denunció la suspensión de internet, una medida "que restringe la libertad de expresión y de buscar, recibir y difundir informaciones en momentos de máxima tensión".
El Comité Conjunto de Acción Awami (JAAC), un movimiento en el que participan estudiantes, abogados, transportistas, comerciantes y activistas, entre otros, encabeza las movilizaciones, pero ha sido prohibido por las autoridades bajo la legislación antiterrorista tras haber sido acusado de ser una amenaza para el orden público y la seguridad.
Las protestas estallaron en junio después de que el Gobierno de la Cachemira administrada por Pakistán decidiera mantener doce escaños reservados en el Congreso para refugiados procedentes de la parte de Cachemira administrada por la India, lo que el JAAC sostiene que reduce la representación política de los habitantes del territorio.
Además, acusa al Gobierno de Pakistán de utilizar a esos legisladores para manipular las mayorías parlamentarias locales a su conveniencia en un contexto de elecciones regionales, convocadas para el 27 de julio.
En una declaración sobre esta situación, Türk afirmó que la prohibición del JAAC y el arresto de varios de sus dirigentes afecta los derechos a la libertad de expresión, de reunión pacífica y de asociación, y pidió que tengan acceso a una defensa adecuada y a la visita de familiares.
Asimismo, pidió un diálogo político inclusivo que permita abordar las reivindicaciones de la población local y rebajar la tensión antes de los comicios.