El ejercicio se desarrolló en la base aérea de Hsinchu, ciudad que alberga las sedes de importantes compañías tecnológicas -entre ellas TSMC, líder mundial en la fabricación de chips avanzados-, y contó con la participación de los Mirage 2000, unos cazas polivalentes de fabricación francesa que constituyen la primera línea de defensa del espacio aéreo del norte de la isla.
Las tropas recrearon distintos escenarios de combate, como la carga de armamento en las aeronaves, la reparación de emergencia de las pistas y calles de rodaje de la base y la puesta a punto de los aparatos para un despegue inmediato.
Según fuentes militares, las pistas y calles de rodaje de los aeródromos militares serían un “objetivo prioritario” de Pekín en caso de ataque, de ahí que su reparación temprana resulte esencial para garantizar el despegue, el aterrizaje y la entrada en combate de los cazas taiwaneses.
Lea más: Taiwán inicia maniobras militares anuales bajo creciente presión marítima de China
Para el ejercicio, los Mirage 2000 se mostraron con su configuración estándar de defensa aérea, armados con misiles Magic y Mica, indicaron las mismas fuentes.
Estos cazas franceses son precisamente los que Taiwán despega de urgencia de forma habitual para interceptar e identificar a las aeronaves del Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino) que se aproximan a la línea media del estrecho, una labor que se ha intensificado en los últimos años ante la creciente presión militar de Pekín.
Lea más: Taiwán ensaya evacuación de su presidente a un puesto de mando protegido en caso de guerra
Este simulacro forma parte de las maniobras Han Kuang, unos ejercicios a gran escala destinados a verificar el estado de preparación de las tropas isleñas frente a un eventual intento de invasión por parte de China, que reclama la isla como propia y no descarta el uso de la fuerza para hacerse con su control.
Durante estas maniobras, que se extenderán hasta el 14 de agosto, las Fuerzas Armadas recrearán una amplia variedad de situaciones bélicas, entre las que destacan las operaciones de contrabloqueo marítimo, la dispersión de las líneas de producción de armas en tiempo de guerra y la protección de infraestructuras críticas.