“Esta ayuda forma parte de la invariable solidaridad y hermandad entre ambas naciones, demostrada en los momentos más difíciles”, puntualizó esta jornada el jefe de la diplomacia cubana en redes sociales.
Este jueves arribó a La Habana ese cargamento y al acto de entrega asistió el embajador de Pekin en la isla, Hua Xin, quien aseveró que, con este envío de arroz, llega el mensaje de que "China está al lado de Cuba".
"Vamos a seguir apoyando a Cuba y a su pueblo, quienes se oponen firmemente a la injerencia extranjera de los Estados Unidos", señaló el diplomático chino, según reportaron medios estatales.
Por su parte, el viceprimer ministro cubano Oscar Pérez-Oliva, presente también en la ceremonia de entrega del donativo, expresó su "profunda gratitud" y afirmó que las relaciones entre Cuba y China son "indestructibles".
El cuarto y último embarque que completará este donativo -el mayor que ha enviado China en los últimos años a la isla- llegará el próximo septiembre, informó el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Minvec) de Cuba en las redes sociales.
La Habana y Pekín mantienen estrechas relaciones políticas y económicas y el país asiático se ha consolidado como uno de los principales aliados de la isla.
El presidente chino, Xi Jinping, aprobó en enero una ayuda a Cuba que incluye la asistencia financiera de 80 millones de dólares y 60.000 toneladas de arroz.
Cuba vive desde 2024 una profunda crisis energética causada, en parte, por el sistema eléctrico obsoleto y agravada con el bloqueo petrolero de EE.UU., que ha cortado las importaciones de crudo de la isla.
La economía estatal está casi totalmente paralizada y se estima que se va a contraer al menos un 6,5 % este año (tras una caída acumulada de más del 15 % en los cinco años previos).
Los cubanos sufren, además de los apagones, la paralización casi total del transporte público, una elevada inflación y la escasez crónica de alimentos, medicinas y combustible.