Los medios británicos mostraron hoy las calles de Mumbles llenas de gente, muchos de ellos con lágrimas en los ojos, mientras el coche mortuorio avanzaba lentamente por la calle principal de esta población que ella consideraba su casa. Altavoces callejeros hicieron sonar 'Total Eclipse of the Heart', uno de sus temas más conocidos.
El ataúd con los restos de Tyler iba envuelto con la bandera de Gales, una señal más de cuán vinculada ella se sintió durante toda su vida a este lugar, no muy lejos de su casa natal en el pequeño pueblo de Skewen.
Muchos asistentes lanzaron flores al paso del féretro y se pusieron a caminar tras él para acompañar los restos de la artista en los últimos metros hasta su casa en Mumbles donde reposará unas horas.
El lunes está previsto un funeral por el alma de la cantante en la iglesia local, un acto que se celebrará en la intimidad de familiares y amigos, aunque una pantalla gigante retransmitirá en directo la ceremonia para que el resto de la localidad pueda seguirla.