Según publicó en la red X, esos ataques "amenazan gravemente la estabilidad en la región y la seguridad marítima".
"Es urgente la desescalada" y los ataques contra los países del golfo "deben parar", escribió Albares, además de conminar a que la libertad de navegación en los estrechos de Ormuz y Bab al Mandeb esté "garantizada".
Irán considera a los rebeldes hutíes sus aliados, los legítimos gobernantes del Yemen frente al ejecutivo reconocido internacionalmente y apoyado por Arabia Saudí.
La Guardia Revolucionaria iraní celebró hoy el avance de los hutíes, que reforzaron los últimos días su posición cerca de Bab al Mandeb, puerta del mar Rojo, una de las rutas marítimas más sensibles del comercio internacional.