"No está a la altura de los desafíos. Se consagra mucha energía a hacer comunicación un poco superficial. Hoy veo que el diagnóstico que hago es un diagnóstico generalizado, lo que demuestra que no hay animosidad personal", dijo Charles Michel en una entrevista con la emisora RTL.
El político belga compartió con Von der Leyen el liderazgo en las instituciones comunitarias entre 2019 y 2024, cuando en el primer mandato de la alemana al frente del Ejecutivo comunitario, Michel ejerció de presidente del Consejo Europeo.
La relación entre ambos durante esos cinco años fue agria, como ilustra el sonado incidente del "sofagate" en 2021, cuando en un encuentro en Turquía con el presidente Recep Tayyip Erdogan en el que sólo había dos sillas principales, Von der Leyen, única mujer en la sala y visiblemente incómoda, quedó relegada a un sofá lateral mientras que Michel ocupó la silla preferencial.
Fue el lance más sonado de muchos roces entre ambos en un quinquenio marcado por la falta de química entre los dos máximos mandatarios de las principales instituciones de la UE.
Ahora, sin cargos ya en política, Michel criticó también el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos que Von der Leyen pactó en un campo de golf de Donald Trump en Escocia y por el que el bloque comunitario aceptó un arancel genérico del 15 % frente a cero tarifas para las importaciones estadounidenses.
"Me parece triste que los europeos hayan mostrado semejante debilidad", dijo Charles Michel, quien considera que "la Comisión Europea tiene una responsabilidad absolutamente abrumadora" en ese desenlace.
Contrapuso la figura de Von der Leyen a la del primer ministro de Canadá, Mark Carney, quien ha plantado cara a la política comercial de Trump e intervendrá esta semana en el Parlamento Europeo y se reunirá con Von der Leyen, buscando acercar aún más las relaciones entre ambos bloques.
"El primer ministro canadiense es una figura internacional que está abriendo un camino que me parece interesante", dijo el belga.
Charles Michel reconoció algunos éxitos al Ejecutivo comunitario, por ejemplo en materia de lucha contra el cambio climático, pero el tono generalizado fue de crítica profunda a la acción de la institución que dirige Von der Leyen.
"Creo que la Unión Europea, desgraciadamente -y no digan que voy a volver a ser negativo con esta Comisión-, está dejando pasar la oportunidad", resumió.