El tema será abordado en la VII Conferencia Mundial de Transporte Aéreo, que se celebrará del 16 al 20 de noviembre en la sede de la OACI en Montreal (Canadá) y será la primera reunión de este tipo desde 2013.
Entre las medidas que la organización quiere impulsar figura una mayor coherencia entre las legislaciones nacionales, una definición más clara de las responsabilidades de aerolíneas, aeropuertos e intermediarios y mecanismos que garanticen que los viajeros reciben información precisa y rápida cuando se producen cancelaciones, retrasos u otras alteraciones.
La OACI también pretende que los sistemas de protección de los consumidores formen parte de los planes de contingencia para grandes interrupciones del tráfico aéreo y que los países intercambien regularmente información sobre la aplicación de sus normas.
Además, el organismo de Naciones Unidas volverá a pedir a los países que todavía no lo han hecho que ratifiquen o se adhieran al Convenio de Montreal de 1999, que establece responsabilidades de las compañías aéreas por cuestiones como retrasos, equipajes, lesiones o fallecimientos. El tratado cuenta actualmente con 144 partes.
Los principios básicos de protección del consumidor de la OACI fueron adoptados en 2015, pero no son vinculantes. La organización considera que la digitalización, los nuevos modelos comerciales y la proliferación de intermediarios han hecho más urgente coordinar las distintas regulaciones nacionales.