El pontífice permanecerá en Uruguay entre el 6 y el 8 de noviembre, como parte de un viaje apostólico que se extenderá hasta el 16 de noviembre y que le llevará también a Argentina y Perú.
El programa oficial arranca el viernes 6 de noviembre con la llegada del papa a las 16:30 hora local al Aeropuerto Internacional de Montevideo - Carrasco, donde será recibido por las autoridades locales.
Desde allí se trasladará a la plaza de la Independencia de Montevideo para participar en la ceremonia oficial de bienvenida y mantener un encuentro con las autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático.
A continuación se reunirá con el presidente de la República, Yamandú Orsi, en el Edificio José Artigas.
La jornada concluirá con la celebración de las Vísperas y una homilía junto a obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y seminaristas en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción y San Felipe y Santiago.
El sábado 7 de noviembre el papa se trasladará en avión a Paysandú para oficiar a las 10:00 horas la primera misa de su viaje en el Parque París Londres.
Tras volver a Montevideo el papa retomará la agenda por la tarde con un encuentro con la realidad social del barrio Casavalle en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y después se reunirá con el mundo de la educación en la Universidad Católica de Uruguay.
El acto central de la jornada culminará a las 19:00 horas con una gran vigilia de oración en el Estadio del Centenario.
El domingo 8 de noviembre, última jornada en suelo uruguayo, León XIV se trasladará a Florida para celebrar por la mañana su segunda misa en la plaza de la Catedral Basílica, Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres.
A las 15:10 horas se realizará la ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, desde donde despegará rumbo al Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, dando inicio a la segunda etapa de su viaje apostólico.
La llegada de León XIV a Uruguay, la nación con la tasa de catolicismo más baja de toda Latinoamérica (poco más del 36 %), se producirá casi cuatro décadas después de la última visita de un pontífice al país, realizada por Juan Pablo II en 1987 y 1988.