Burnham precisó que el apoyo será únicamente "defensivo", en declaraciones a los medios durante su viaje a Nueva York para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas.
El jefe del Gobierno señaló que autorizó el despliegue de los aviones tras recibir una petición de Riad y mantener conversaciones con el ministro de Defensa, Wes Streeting, y el titular de Exteriores, Ed Miliband.
Según el Gobierno británico, la misión, que podría durar unas semanas, se limitará a apoyar a los aviones saudíes en la defensa del país frente a drones y misiles y no incluirá apoyo a operaciones ofensivas contra los hutíes en Yemen.
Burnham justificó la decisión por la necesidad de "proteger los intereses del Reino Unido y de la región en general", ante el riesgo de nuevas alteraciones de las rutas de transporte y suministro energético.
El conflicto yemení enfrenta desde hace más de una década a los hutíes, respaldados por Irán y que controlan Saná y amplias zonas del país, con el Gobierno reconocido internacionalmente, apoyado por Arabia Saudí.
La actual escalada ha intensificado los combates en Yemen y los lanzamientos de misiles y drones contra el reino saudí, a los que Riad ha respondido con ofensivas contra posiciones rebeldes en territorio yemení.
Los hutíes han avanzado además por la costa del mar Rojo y hacia el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, aumentando la amenaza para la navegación y las rutas comerciales internacionales.