El canciller federal, el conservador Christian Stocker, dijo que la escalada bélica en Oriente Medio y la consiguiente "trumpflación" (en referencia al presidente estadounidense, Donald Trump) "han provocado un considerable nuevo aumento de los precios del combustible".
Para combatir ese encarecimiento, el Gobierno de conservadores, socialdemócratas y liberales ha aprobado una rebaja de 6,7 céntimos por litro en el impuesto de hidrocarburos, y un límite al margen de beneficios de las gasolineras de 3,5 céntimos.
Con la asociada reducción del IVA, el ahorro será de 12 céntimos por litro durante los meses de octubre y noviembre, aseguró Stocker.
"No vamos a permitir que los altos precios del combustible impacten de lleno en la economía y los hogares", declaró por su parte el vicecanciller, el socialdemócrata Andreas Babler.