El encuentro, que no estuvo precedido de declaraciones para la prensa, transcurre a puerta cerrada. Ésta es su segunda reunión en lo que va de año y la anterior tuvo lugar hace exactamente dos meses en Manila y duró media hora, lo que llevó a la prensa a hablar sobre las tensiones entre ambas partes.
Moscú y Washington habían expresado su deseo de abordar la situación que rodea al conflicto en Ucrania, asunto que también centró la reunión que mantuvieron la víspera el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el líder ucraniano, Volodímir Zelenski.
La Casa Blanca, cuyos emisarios visitaron Moscú y Kiev hace dos semanas, expresó su voluntad de reanudar el mes próximo las negociaciones tripartitas, congeladas desde febrero.
Al respecto, el Kremlin aseguró este miércoles que, "por el momento, no se dan ningunas de las condiciones para avanzar hacia unas negociaciones de paz".
"Efectivamente, continúa la militarización de Ucrania. Los países europeos intentan buscar más y más dinero para comprar armamento. El régimen de Kiev continúa su actividad terrorista", señaló Dmitri Peskov, portavoz presidencial, durante su rueda de prensa telefónica diaria.
Trump aseguró la víspera durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU que la guerra de Ucrania terminará "más rápido" de lo que la gente cree.
"Estamos trabajando muy estrechamente con los líderes de Rusia y Ucrania, y lograremos resolver ese asunto. Creo que ocurrirá más rápido de lo que la gente piensa", dijo.
A su vez, Trump recordó que la semana pasada firmó una nueva ley aprobada por el Congreso e impulsada por el senador republicano recientemente fallecido Lindsey Graham que permite a la Casa Blanca imponer aranceles para castigar a todo país que comercie con Rusia o con Irán.
"(La ley) me otorga amplias facultades en materia de aranceles, y, de ser necesario, tendré que hacer uso de ellas", añadió el mandatario.