"Podríamos estar ante uno de los vestigios más importantes jamás descubiertos para comprender la Lutecia gala", declaró la ministra francesa de Cultura, Catherine Pégard, en un comunicado.
No obstante, la ministra añadió que la prudencia científica obliga todavía a verificar su función y su cronología, aunque consideró que la convergencia de los indicios resulta especialmente significativa.
En declaraciones a la prensa en el sitio del descubrimiento, Pégard manifestó su "emoción" por contemplar lo que calificó como un "microcosmos de la historia, una versión condensada de nuestras vidas, nuestras vidas en París, que es absolutamente fabulosa".
"Si resulta que la muralla que acabamos de descubrir data de alrededor del siglo I a.C., sin duda reabrirá una nueva vía de investigación histórica y arqueológica, lo cual es fantástico. En cierto modo, podría ser un vestigio de Lutecia, la invasión prerromana descrita por Julio César en sus Guerras de las Galias", manifestó por su parte el alcalde de París, Emmanuel Grégoire.
Y añadió: "Es increíblemente emocionante descubrir esto, y se entiende que en aquella época la topografía del lugar no se parecía en nada a la que conocemos hoy. Pero es realmente conmovedor".
El descubrimiento se produjo durante unas excavaciones iniciadas en febrero de 2026 en dos patios del Hôtel-Dieu, en el marco de la remodelación del complejo hospitalario situado a pocos metros de Notre-Dame.
Los trabajos están a cargo del servicio arqueológico de la ciudad de París (DHAAP) y del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap), bajo la supervisión científica del Ministerio de Cultura.
El muro, según el comunicado, presenta una técnica de construcción característica de las fortificaciones galas de finales de la Edad del Hierro.
Los arqueólogos han encontrado además huellas de un "violento incendio", incluidas semillas carbonizadas y restos de una estructura de madera quemada.
La combinación de estos indicios con una amplia plataforma artificial de arena y grava situada detrás del muro sugiere que podría tratarse de parte del 'oppidum' de Lutecia, el asentamiento fortificado de los Parisii.
La hipótesis cobra especial relevancia porque las fuentes históricas sitúan en 52 a.C. la destrucción de Lutecia por el fuego ante el avance de las tropas de Julio César, según el Ministerio de Cultura.
Los primeros análisis de carbono 14 realizados sobre elementos de madera sitúan los restos entre 200 y 10 a.C. Además, los arqueólogos han recuperado una punta de lanza gala al pie del muro.