En su Informe Intermedio de Perspectivas Económicas publicado este miércoles, la OCDE recordó que la economía brasileña había crecido el 2,3 % en 2025.
Este mismo documento sitúa la trayectoria de la inflación levemente al alza. Se espera que en 2026 termine en el 5,1 %, siete décimas más que lo pronosticado en junio. En 2025, el IPC brasileño se había quedado en el 5 %.
No obstante, según la OCDE, este indicador iniciará su trayectoria descendente en 2027 hasta llegar al 4,3 %.
El organismo internacional estimó que el vigor del consumo interno y las medidas estatales dirigidas a proteger a familias y empresas frente a los costes energéticos han logrado mantener a flote a la economía de Brasil.