En una entrevista publicada este jueves por el medio japonés Nikkei Asia, el presidente y director ejecutivo de la compañía, Amin Nasser, aseguró que nunca han detenido sus operaciones pese a algunas "interrupciones", en alusión a los ataques cruzados en los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb por el conflicto, que ha afectado a varios países de Oriente Medio.
Nasser remarcó que la infraestructura de Aramco ha demostrado ser resistente, aunque se negó a dar una actualización sobre el oleoducto Este-Oeste, que hace dos semanas sufrió daños por un ataque de las milicias proiraníes en Irak y está próximo a reactivar operaciones, según medios saudíes.
Este oleoducto permite al reino esquivar el estrecho de Ormuz, enviando crudo desde sus campos petroleros orientales a las terminales de exportación en el mar Rojo, y la interrupción de sus operaciones ha disparado los precios, que hoy sitúan al brent en 106 dólares el barril.
"Cuando la gente habla del oleoducto Este-Oeste, piensa que es un solo oleoducto. No lo es, son múltiples líneas. No es fácil interrumpir todas las líneas al mismo tiempo. Por lo que nos da la flexibilidad para responder y atender a nuestros clientes", expuso a Nikkei Asia durante una visita a Japón.
En medio de las tensiones entre Teherán y Washington, que implican bloqueos en vías marítimas importantes para el comercio energético mundial, Aramco ha seguido suministrando los pedidos. "Tenemos esta opcionalidad múltiple que nos permite satisfacer la demanda de nuestros clientes", insistió.
Para ampliar esas opciones -prosiguió- la empresa trabaja en la creación de capacidades de almacenamiento adicionales en el extranjero, incluido Japón, así como "haciendo la ingeniería, la factibilidad y todo el trabajo requerido" para crear rutas de exportación adicionales, sin que se conozcan detalles al respecto.
Nasser advirtió que la situación energética global "no está mejorando", pues cree que medidas como la liberación de reservas de petróleo de emergencia por parte de la Agencia Internacional de la Energía y la reducción de las importaciones de petróleo por parte de China solo "enmascararon" la gravedad de la interrupción del mercado.
"La situación empeorará porque esta interrupción es significativa. No es una pequeña interrupción", reiteró.