"África debe tener un papel en la definición de las reglas que gobiernen el desarrollo de la IA", afirmó el ministro de Exteriores, Ronald Lamola, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.
El ministro destacó que el continente posee "las mayores reservas mundiales de minerales críticos", recursos que pueden contribuir a "cerrar la brecha entre las naciones ricas y pobres y superar las indignidades de la pobreza y el subdesarrollo".
Lamola sostuvo que África, que alberga casi una quinta parte de la población mundial, continúa relegada en la arena internacional y reclamó escaños permanentes en el Consejo de Seguridad.
Los pidió "con todas las prerrogativas" de sus miembros permanentes y recordó que el 70 % de las resoluciones aprobadas por ese órgano durante la última década han estado relacionadas con conflictos en el continente.
"Si el futuro pertenece a los jóvenes, entonces seguramente un continente que en 2030 albergará a uno de cada cuatro jóvenes del mundo merece un asiento mayor en la mesa", argumentó.
El ministro también vinculó las dificultades de desarrollo de África con el endeudamiento: "La deuda insostenible traiciona la promesa de desarrollo y destruye las perspectivas de democracia", afirmó.
En el ámbito de los conflictos, calificó la situación en Sudán como "la peor crisis humanitaria del mundo" y mencionó también la República Democrática del Congo, Irán y Ucrania. Lamola denunció que los trabajadores humanitarios quedan atrapados en los conflictos y reclamó su protección.
Sobre Gaza, Lamola afirmó que las "continuas violaciones" por parte de Israel del derecho internacional y humanitario "constituyen un genocidio", en línea con las declaraciones realizadas en los últimos días, y reclamó a la comunidad internacional que actúe "decisivamente".
La posición de Lamola se enmarca en la política mantenida por Pretoria respecto a Gaza y en su demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra Israel por presunta violación de la Convención sobre el Genocidio.
Sudáfrica ha defendido en los últimos días que no modificará su postura pese a las tensiones con Washington, que ha criticado la posición de Pretoria sobre Israel y el proceso ante la CIJ.