Burnham dio hoy entrevistas a diversos medios y en varias ocasiones se pronunció al respecto: "La gente quiere que yo, nuevo en el gabinete, se dedique al trabajo de proporcionar resultados, antes que anteponer la política del propio interés, que es lo que haría si convoco unas elecciones. No pienso hacerlo", dijo al programa ITV Calendar.
Más adelante, en otra entrevista a la BBC, dijo que lo que los británicos necesitan es un gobierno que los una, antes que volver a un ciclo electoral divisivo.
Burnham hizo estas declaraciones como anticipo del congreso anual del Partido Laborista, que se abre mañana en Liverpool y en que esta formación traza sus líneas maestras de acción política.
Hay cierta expectación por ser el primer congreso que tendrá a Burnham como cabeza del partido y del gobierno.
Las últimas encuestas hechas públicas por varias empresas de sondeos han mostrado dos fenómemos: una subida de popularidad del laborismo tras la debacle a la que lo llevó el anterior primer ministro, Keir Starmer, y un cierto 'desinflamiento' del ultraderechista Reform UK en beneficio de los conservadores, lo que lo alejaría de la posibilidad de formar gobierno.