La administración del aeropuerto de Nayaf emitió este viernes una circular a sus gerentes, a la que tuvo acceso EFE, en la que anunció la decisión de "suspender todos los vuelos de llegada y salida con destino u origen" a Irán a partir de las 2.00 horas de este viernes (23.00 GMT del jueves) y hasta nuevo aviso.
Esta medida se tomó "de acuerdo con las directivas oficiales emitidas por las autoridades competentes", por lo que la administración pidió a los operadores que informen a las aerolíneas y que "se abstengan de realizar cualquier acción operativa" durante este periodo indefinido de suspensión.
Por su parte, una fuente del aeropuerto confirmó a EFE bajo condición de anonimato que los únicos vuelos programados para este viernes desde la instalación son con destino a Doha, la capital de Catar, y Beirut, la del Líbano.
Nayaf es una de las ciudades sagradas chiíes más importantes, al albergar el santuario del imán Ali, el primo y yerno del profeta Mahoma y el primer imán para esta rama de los musulmanes, por lo que cada año la localidad recibe a millones de peregrinos, académicos y religiosos procedentes de Irán.
El miércoles, el Ministerio de Transportes iraquí rechazó haber ordenado no recibir aeronaves iraníes en los aeropuertos de Irak y culpó a las compañías de servicios y asistencia en tierra de no operar "por temor a las sanciones" de Washington.
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, dijo a la cadena CNBC la semana pasada que "todas las aerolíneas iraníes quedarán paralizadas en todo el mundo" y "si aterrizan, no se les puede suministrar combustible, no se les pueden prestar servicios de aterrizaje ni venderles billetes; de lo contrario, quedarán excluidas del sistema del dólar".
Ayer jueves, las autoridades emiratíes anunciaron también la suspensión de "todos los vuelos de aerolíneas iraníes" con destino y origen en Emiratos Árabes Unidos (EAU) "hasta nuevo aviso".
Las sanciones a las aerolíneas iraníes forman parte de la operación "Paria Económico" que lanzó Washington para aislar aún más financieramente a Teherán y tratar de doblegarlo en la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, a lo que suma el bloqueo a puertos y buques iraníes.