"Junto con las entidades locales y los ministerios relacionados, nos apresuraremos a recopilar información sobre la situación de los daños en las instalaciones afectadas", escribió la mandataria en la red social X.
La designación como "desastre extremadamente grave" es una clasificación oficial que facilita el uso de fondos públicos para reparar daños a infraestructuras y ofrecer ayuda a las víctimas en casos de catástrofe.
En su mensaje, destacó que la Policía, los Bomberos y las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) continúan llevando a cabo labores de rescate en las zonas afectadas por las inundaciones.
"El Gobierno dedicará todos sus esfuerzos a las actividades de rescate y a la restauración provisional (...), al tiempo que mantendrá la vigilancia sin bajar la guardia y abordará la situación con el máximo rigor", aseguró Takaichi.
Este viernes, las autoridades japonesas elevaron a doce los fallecidos tras el paso del tifón Dujuan en las prefecturas de Chiba y Kanagawa, circundantes a Tokio y que forman parte del Área del Gran Tokio, la zona metropolitana que incluye la capital y varias de las regiones cercanas.
Además, alrededor de 11.000 hogares, la mayoría en la prefectura de Chiba, continúan reportando cortes de electricidad, mientras que 2.600 siguen con el suministro de agua potable interrumpido.
Dujuan, que afectó al este de Japón entre el lunes y el martes, dejó lluvias récord, deslizamientos de tierra, desbordamientos de ríos y colapsos de diques, ocasionando extensas inundaciones.
Durante el punto álgido del temporal, las autoridades emitieron órdenes de evacuación para más de 1,9 millones de personas en localidades de seis prefecturas (Saitama, Ibaraki, Chiba, Tokio, Shizuoka y Kanagawa).
El tifón también provocó el lunes la cancelación de cerca de 500 vuelos en los aeropuertos tokiotas de Haneda y Narita y obligó a adelantar un día el cierre del Tokyo Game Show, la mayor feria de videojuegos de Asia, celebrada en Chiba.