Los fallecidos son dos parejas de estadounidenses (dos hombres y dos mujeres) de entre 35 y 40 años que habían alquilado por poco tiempo un apartamento en el edificio, en el que también residían un matrimonio de ancianos, un hombre británico y su esposa griega.
La explosión derrumbó este edificio de dos pisos y provocó serios daños a otros inmuebles adyacentes, tiendas y vehículos de los alrededores.
La deflagración tuvo lugar en la mañana del viernes en el barrio de Plaka, el más turístico de la capital griega, situado a los pies de la Acrópolis, uno de los monumentos más visitado del país.
Varios residentes señalaron a la prensa local que escucharon un estruendo ensordecedor y un fuerte temblor, mientras que muchos creyeron inicialmente que se trataba de un terremoto, un rayo o la detonación de un artefacto explosivo.
El alcalde de Atenas, Xaris Doukas, calificó lo sucedido como un "desastre increíble" y señaló que la explosión "podría deberse" a una "fuga muy grande" de gas natural en la segunda planta del edificio.
Durante más de 24 horas los equipos de rescate trabajaron a toda prisa con la esperanza de localizar a supervivientes entre los escombros.
En el segundo piso del edificio había una instalación de gas natural y hay testimonios de un fuerte olor antes de la explosión, indica el diario Kathimerini.
Las autoridades han abierto una investigación para confirmar las causas de la explosión.