Un día después de haber recorrido en el icónico vehículo parte de las avenidas de la orilla izquierda del Sena, donde recibió el fervor de unos 300.000 asistentes, según los datos oficiales, el Pontífice volvió a demostrar su poder de atracción también a la derecha del río que atraviesa la capital francesa.
El papa se trasladó hasta el Arco del Triunfo en un vehículo oficial y allí subió al papamóvil para recorrer los 2,5 kilómetros de los Campos Elíseos, tomados por los fieles que seguirán desde ahí la misa, en la que los organizadores esperan que haya hasta 700.000 asistentes.
La organización del evento abrió un corredor en el centro de la célebre avenida, por la que discurrió el cortejo papal, que, como la víspera, apenas se detuvo para bendecir a unos cuantos niños.
La visita del santo padre a Francia, que durará hasta el próximo lunes, ha despertado una gran expectación en el país, aunque la misa de la Plaza de la Concordia se anuncia como el acto más multitudinario.
Los Campos Elíseos son un lugar tradicional de celebración en Francia. Cada año acoge el desfile militar con motivo de la fiesta nacional francesa el 14 de julio y también ha servido para festejar éxitos deportivos, como los Mundiales de fútbol, cuando también acogen a cientos de miles de asistentes.