"Hoy solicitamos al Fondo Monetario Internacional adelantar la misión de su equipo técnico para que haga una evaluación independiente del estado de la economía y de los planes de Gobierno", expresó el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, en una declaración.
El alto funcionario señaló que con esto apelan al Artículo IV del convenio constitutivo del FMI, que indica que este organismo mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros todos los años para recabar información económica y financiera y analizar con las autoridades la evolución del país y sus políticas económicas.
Gómez señaló que este es "un instrumento clave para anclar la confianza" con el Fondo Monetario Internacional.
"La consulta del Artículo IV es un primer paso en el relacionamiento renovado con el Fondo Monetario Internacional y es importante en el proceso de buscar aliados y caminos para enfrentar la crítica situación actual fiscal, también nos permitirá intensificar el diálogo sobre las nuevas formas de colaboración con esa y otras entidades multilaterales", añadió.
En una alocución el domingo, el presidente De la Espriella pintó un panorama más bien sombrío de las cuentas públicas. "Las finanzas públicas, compatriotas, ya no aguantan más. El saldo está en rojo”, afirmó el mandatario, quien aseguró que "los ingresos (del Estado) son menores que el pago de su deuda y su funcionamiento".
El déficit fiscal en 2025 fue del 6,4 % del producto interno bruto (PIB), cerca del máximo de los últimos años (sin contar los ejercicios de la pandemia): el 6,7 % de 2024. Lo que sí se ha ido incrementando es su valor absoluto, que el año pasado se elevó hasta los 114.500 billones de pesos (34,6 billones de dólares).
El Banco de la República advirtió recientemente que, sin medidas correctivas, el déficit de este año se podría elevar hasta el 7,4 % y alcanzar el 9,4 % en 2027.
La reconstrucción tras el gran terremoto de agosto -que puede suponer entre 9.500 y 14.000 millones de dólares, según distintas estimaciones- va a estrechar aún más el margen fiscal del Gobierno.
Por su parte, la deuda pública podría cerrar el ejercicio por encima del 66 % del PIB, según el Banco de la República.
El Gobierno colombiano no había planteado ante la opinión pública la opción del FMI en los casi dos meses que lleva al frente del país y, de hecho, el ministro Gómez había descartado esta opción y abogado por otras medidas, como la austeridad.