Durante el vuelo, el pontífice conversó con la tripulación encabezada por la comandante Clémence Coussonneau, de 50 años, y posteriormente intercambió unas palabras con los pilotos de los dos cazas Rafale que escoltaron el Airbus A321 durante el trayecto, a quienes León XIV les impartió su bendición, según Air France.
Los dos aviones de la Fuerza Aérea francesa volaron a unos 50 metros del aparato de Air France, que aterrizó en el aeropuerto de Metz-Nancy-Lorraine esta mañana.
El papa también saludó al resto de los miembros de la tripulación, que también le habían llevado de París a Lourdes el sábado, antes de continuar su visita a Francia, que concluirá a última hora de la tarde de este lunes en Metz, desde donde volará con otra tripulación a Roma.
Metz fue el escenario de una intensa batalla durante la II Guerra Mundial, además de ser lugar de frontera y estar vinculado a la vida de Robert Schuman, uno de los padres fundadores de la Unión Europea.
El papa dio allí un discurso ante varios líderes de otras religiones, en el que afirmó que "invocar el nombre de Dios para legitimar la violencia o la opresión es una profanación".