Vucic anunció anoche su dimisión después de que su Partido Progresista Serbio (SNS) lo designara como candidato para encabezar el próximo Gobierno.
Brnabić, de 51 años, es una de las principales aliadas políticas de Vucic, quien domina la política serbia desde 2014 y al que la oposición critica por forma autoritaria de gobernar.
La presidenta interina ocupaba desde 2024 la presidencia de la Asamblea y anteriormente fue jefa de Gobierno entre 2017 y 2024.
Brnabic deberá convocar próximamente elecciones presidenciales anticipadas, ya que la Constitución limita a tres meses el período durante el que puede ejercer la jefatura del Estado de forma interina, informó este lunes la televisión pública serbia RTS.
Ese plazo concluiría a finales de diciembre, pocos meses antes de la fecha en la que estaba prevista la celebración de las elecciones presidenciales ordinarias.
Las elecciones parlamentarias del 25 de octubre son también anticipadas.
Esos comicios no estaban previstos hasta diciembre de 2027, pero Vucic disolvió el Parlamento en septiembre y convocó las elecciones.
Las elecciones se celebran después de más de un año y medio de protestas contra el Gobierno, protagonizadas principalmente por estudiantes, que comenzaron en noviembre de 2024 tras el derrumbe de una marquesina de la estación ferroviaria de Novi Sad (norte), donde murieron 16 personas.
Las manifestaciones multitudinarias reclamaron responsabilidades políticas y una mayor rendición de cuentas por la gestión de las infraestructuras públicas en el país balcánico.
Vucic, de 56 años, fue ministro de Información entre 1998 y 2000 durante el régimen autoritario de Slobodan Milosevic.
Entre 2014 y 2017 fue primer ministro, antes de ser elegido dos veces (en 2017 y 2022) presidente del país.
Serbia, con 6,6 millones de habitantes la principal república surgida de la antigua Yugoslavia, negocia desde hace una década larga su ingreso en la Unión Europea (UE) pero sin grandes avances.
Pese a esas negociaciones, Serbia no se unió nunca a las sanciones europeas contra Rusia por la invasión de Ucrania, al tiempo que sigue manteniendo una estrecha relación con Moscú y también con China.