Los principales sindicatos franceses han convocado más de 170 manifestaciones en todo el país para presionar al Gobierno contra la congelación de los salarios de los funcionarios anunciada a principios de este mes.
Las autoridades esperan entre 20.000 y 40.000 manifestantes, sin contar a los bomberos, de los que se baraja que se movilicen entre 5.000 y 10.000. En París, estos últimos marcharán por separado antes de incorporarse a la manifestación principal, que está previsto que dé comienzo a partir de las 14.00 locales (12.00 GMT).
La protesta llega después de un verano marcado por grandes incendios forestales en Francia, que sometieron a los servicios de emergencia a una fuerte presión.
Los sindicatos también prevén una elevada participación entre los profesores de educación primaria, mientras que los servicios de transporte ferroviario y de la red de transporte público de París solo deberían verse afectados de forma puntual por la huelga, según sus gestores.
Los sindicatos reclaman una mejora del poder adquisitivo de los empleados públicos, cuyos salarios han quedado rezagados frente a la inflación.
Desde 2017, el índice salarial de los funcionarios solo ha sido actualizado en 2022 y 2023, con un aumento acumulado ligeramente superior al 5 %, frente a una inflación acumulada del 24,17 % prevista hasta finales de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee).
El Insee informó este martes de que la deuda pública francesa aumentó en 59.600 millones de euros en el segundo trimestre de 2026, hasta alcanzar los 3,5955 billones de euros, equivalente al 119 % del producto interior bruto (PIB).
La deuda de las administraciones públicas, calculada según el criterio de Maastricht -el estándar contable utilizado en la UE para medir la deuda pública-, representaba el 117,5 % del PIB al cierre del primer trimestre, precisó el Insee.
El Gobierno prevé que la deuda pública siga aumentando y ha estimado este mes que alcanzará el 121,7 % del PIB en 2027. Esa cifra más que duplica el límite del 60 % establecido por las normas europeas y supondría el nivel más alto desde que el Insee comenzó a registrar esta estadística en 1978.
Francia tampoco ha logrado reducir su déficit público, que se situará previsiblemente en el 5,4 % del PIB este año, frente al 5 % inicialmente previsto. En términos de deuda, el país se sitúa por detrás de Grecia e Italia entre los países de la zona euro.