La defensa de Clancy ha solicitado al juez, William Sullivan, que desestime los cargos que pesan contra ella, argumentando que la fiscalía no presentó pruebas suficientes para demostrar su culpabilidad.
El juicio contra la mujer fue anulado el pasado 4 de septiembre después de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime, y, ahora, la fiscalía y sus abogados deben decidir si afrontan un nuevo juicio, negocian un acuerdo o ponen fin al proceso.
El abogado de Clancy, Kevin Reddington, argumentó entonces en una audiencia de emergencia que un miembro del jurado no estaba siguiendo las instrucciones de la deliberación y, por tanto, estaba bloqueando un veredicto que hubiera sido unánime.
Su defensa pide ahora que se investigue a este miembro del jurado, Michael Desronvil, que fue el único que votó a favor de declarar a Clancy culpable de los cargos.
En concreto, sus abogados solicitan que el juez interrogue a Desronvil y piden acceso a documentos judiciales sobre una presunta demanda por malos tratos presentada por su exesposa y que posteriormente fue desestimada.
La acusación contra Lindsay Clancy
Clancy, una exenfermera de 36 años, fue acusada de estrangular a sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, en enero de 2023 en su vivienda de Duxbury (Massachusetts), tras lo que intentó suicidarse y quedó parcialmente paralizada.
La mujer, que actualmente se encuentra ingresada en un hospital psiquiátrico, admite que mató a sus tres hijos, pero se declaró no culpable de asesinato, alegando que sufrió un brote psicótico relacionado con su depresión posparto.