El director de Defensores de los Derechos Humanos y Laborales en Asia, Phil Robertson, acusó este martes al Gobierno de Hanói de ser el país "más despiadado en la práctica de la represión transnacional en el Sudeste Asiático", aludiendo a informaciones que apuntan a que los activistas fueron capturados cuando se encontraban en la vecina Camboya y llevados por la fuerza a Vietnam.
"La comunidad internacional debe comprender que no es aceptable seguir haciendo negocios con normalidad con Vietnam cuando Hanói intensifica sus esfuerzos de represión transnacional allí donde lo considera oportuno", recalca Robertson.
En un comunicado publicado la noche del lunes, el Ministerio de Seguridad Pública informó de la detención de tres personas e identificó a dos de los sospechosos como Nguyen Duc Thuan y Tran Hiep, miembros de Viet Tan, un grupo que busca una transición democrática en Vietnam y que Hanói califica como terrorista.
Según el relato oficial, el trío fue detenido el 18 de septiembre al tratar de entrar en el sur de Vietnam con documentos falsos por el puesto junto a la frontera camboyana de My Quy Tay, a unos 65 kilómetros de la ciudad de Ho Chin Minh.
La Policía sostiene que los sospechosos admitieron durante los interrogatorios ser miembros de la organización Viet Tan, por lo que un tribunal dictó orden de detención por terrorismo, castigado con entre 10 a 15 años de prisión, y falsificación de documentos oficiales, penado con entre 2 a 5 años de cárcel.
Por su parte, Viet Tan, cuyos miembros se encuentran en el exilio, asegura que Duc Thuan, quien también tiene ciudadanía noruega, y Tran, que además cuenta con pasaporte australiano, desaparecieron el 18 de septiembre en el sur de Camboya.
El grupo prodemocracia dijo anoche en su portal que las acusaciones contra los activistas son una "flagrante invención destinada a ocultar el hecho de que los miembros de Viet Tan fueron secuestrados en Camboya y llevados a la fuerza a Vietnam".
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, evitó este lunes entrar en detalles sobre el caso y se limitó a decir que brindan "asistencia consular" a la familia.
El gobernante Partido Comunista de Vietnam mantiene el control absoluto del poder y una estricta censura en los medios de comunicación, y el país prevalece como uno de los más represores del mundo en el ámbito de la libertad de prensa y de expresión, con 196 activistas encarcelados, según la organización The 88 Project.